Correo electrónico del Monasterio

Estimados amigos que seguís este blog, como veréis por las últimas entradas estamos llevando a cabo algunos cambios dentro del mismo. Hasta este año todas las entradas estaban escritas por el P. Ramón, el prior del Monasterio de S. José de las Batuecas, junto a algunas colaboraciones enviadas desde Texas por Juan Yennis. Desde el mes de enero, se ha incorporado un nuevo colaborador: El Hermano.

El vivir en un valle sin cobertura de móvil y sin conexión a internet, unido a una vida en clausura, silencio y oración, hacen que sea difícil actualizar los contenidos del blog, y mucho más el responder personalmente a cada uno de vuestros comentarios, que se acumulan poco a poco.

Por eso, nos parece más justo para todos el proporcionar un contacto directo con el P. Ramón, mediante el correo electrónico. Ya tenéis todos los medios de comunicación de los que disponemos en el apartado “contáctanos“. Ahora incorporamos, también, el correo electrónico. A él, si queréis, podéis enviar vuestros comentarios, sugerencias, preguntas, tener un contacto más directo con el prior del Monasterio…


Os agradecemos a todos vuestra fidelidad e interés por lo que aquí vamos publicando. En el poco más del año que lleva abierto este blog estamos rozando las 50.000 visitas. Esto nos anima enormemente a seguir compartiendo vivencias y reflexiones.

¡GRACIAS DE CORAZÓN A TODOS Y CADA UNO!

[foto: eMail, de Esparta]

El Contemplativo y el mundo (2 de 3)

¿Es el contemplativo un hombre ajeno al mundo? ¿Se siente el contemplativo un ser extraño, sin misión y casi desterrado? ¿Tiene algo que decir hoy el contemplativo a los hombres sus hermanos?

La historia de los hombres en relación al misterio de Dios se puede comparar a la trayectoria que hace la tierra alrededor del sol. Unas veces la tierra está más cerca del sol y los rayos de éste le dan en toda su potencia. Otras veces se va alejando más y más y los rayos del sol llegan más débiles. Pero cuando parece que se va a alejar del todo, la tierra da una vuelta y comienza de nuevo el acercamiento. Continuar leyendo ‘El Contemplativo y el mundo (2 de 3)’

El contemplativo (introducción)

En todas las religiones ha habido contemplativos; incluso en el mismo ateismo han surgido hombres y mujeres que pueden ser considerados contemplativos y lo son. Pero no nos vamos a detener ahora en el hombre contemplativo en general, sino en el contemplativo cristiano.

Lo primero que hay que aclarar es que no debemos confundir contemplativo con hombre de oración. Todo contemplativo es hombre de oración, pero no todo hombre de oración es contemplativo.

El contemplativo cristiano es aquel que está convencido que por sus propias fuerzas no puede ver a Dios. No porque Éste esté lejos, ni se oculte. El contemplativo sabe que no puede ver a Dios, porque Dios es tan infinitamente real que nuestra capacidad humana, no es capaz de captarlo en todo lo Dios que es. Continuar leyendo ‘El contemplativo (introducción)’

Terremoto en Haiti

Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio  muerto.
Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 
 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 
Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 
Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 
El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. (Lc 10,30)
Oración por Haití

Dios nuestra esperanza, te confiamos las victimas del terremoto en
Haití. Desconcertados por el incomprehensible sufrimiento de inocentes,
te pedimos que inspires los corazones de aquellos que buscan aportar la
ayuda tan indispensable. Conocemos la fe profunda del pueblo haitiano.
Asiste a quienes mueren, fortifica a quienes están abatidos, consuela a
quien lloran, derrama tu Espíritu de compasión sobre este pueblo tan
probado.

(Hermano Alois, Iglesia de la Reconciliación, Taizé, Domingo 17 de enero
de 2010)

 

 

Siéntate solitario y silencioso (Lm 3)

Cuan bien engañados andan los que hacen poco caso de estas cosas exteriores, de la molestia y silencio, diciendo que no está en eso la perfección, sino en lo interior del corazón y en las verdaderas y sólidas virtudes. Lipómano trae un ejemplo muy bueno a este propósito, sacado del Prado Espiritual. Cuéntase allí que uno de aquellos padres viejos que moraban en el desierto de Sitia fue un día a la ciudad de Alejandría a vender cestillas que había hecho, y vio allí otro monje mancebo que había entrado en un bodegón, lo cual sintió el viejo mucho y acordó esperar que saliera para decirle su parecer, y en saliendo, llámale aparte, y dícele: “Hermano mío, ¿no veis que sois mozo y que son muchos los lazos de nuestro enemigo? ¿No sabéis el daño que recibe el monje en andar por las ciudades, por las figuras y representaciones que le entran por los ojos y por los oídos? Pues, ¿cómo os atrevéis a entrar por los bodegones, donde hay tantas malas compañías de hombres y mujeres, y donde por fuerza habéis de ver cosas malas y oír lo que no queréis? No, por amor de Dios, hijo mío, huid al desierto, a donde, con la ayuda de Dios, estaréis a salvo y seguro”.

Respondió el mancebo: “Andad, padre, que no está en eso la perfección, sino en la limpieza del corazón: tenga yo limpio el corazón, que eso es lo que quiere Dios”. Entonces levantó el viejo las manos al Cielo, diciendo: “¡Bendito y alabado seáis Vos, Señor, que 55 años ha que estoy en este desierto de Scitia, con todo el recogimiento que he podido, y aún no tengo el corazón limpio, y éste, tratando y conversando en las tabernas y bodegones, ha alcanzado limpieza de corazón!”. Yo os confieso que la perfección esencial está en la limpieza y puridad del corazón y en la caridad y amor de Dios, y no en estas cosas exteriores; pero no tendréis y alcanzaréis esa perfección si no tenéis mucha cuenta con la guarda de vuestros sentidos y con la modestia exterior.

(Tomado del libro Ejercicio de Perfección del P. Rodríguez)

Espiritualidad monástica de San Jerónimo (2ª parte)

[El siguiente texto ha sido escrito por un nuevo colaborador de este weblog. Sencillamente "Un Hermano".]

Para Jerónimo no hay vida monástica sin hacer de la Sagrada Escritura, de su lectura amorosa y de su meditación constante, el centro de la vida del monje. Se trata de seguir a Cristo, pero seguir a Cristo conforme a la escritura. La regla que rige la vida del monje es la Escritura y sólo la escritura. La vida del monje es una vida separada del mundo en una búsqueda continua de Dios en la lectio divina y la oración. Por eso Jerónimo recomienda a todo monje: “lee con mucha frecuencia y aprende lo más posible. Que te sorprenda el sueño con el códice en la mano y caiga tu faz sobre la Escritura santa (Ep.22, 17). La lectura de la escritura ha de hacerse en la soledad de la celda. La celda es el lugar de intimidad entre Cristo Esposo y el monje. Continuar leyendo ‘Espiritualidad monástica de San Jerónimo (2ª parte)’

Espiritualidad monástica de San Jerónimo (1ª parte)

[El siguiente texto ha sido escrito por un nuevo colaborador de este weblog. Sencillamente "Un Hermano".]

San Jerónimo, hombre intrépido, carácter fogoso y apasionado, monje de los pies a la cabeza, es un ejemplo lúcido y una flecha de fuego, en estos momentos en que parece que las cenizas quieran apagar el fuego que sigue ardiendo en los corazones de aquellos a los que el Espíritu sigue llamando a la aventura monástica.

San Jerónimo antes que nada tenemos que decir, que es un hombre realista y con los pies bien puestos en el cielo. Nadie espere encontrar en él una mística de corte platónico ni sentimentalismos estériles. Su espiritualidad monástica tiene como fundamento el Evangelio y desde éste el seguimiento radical de Cristo. Continuar leyendo ‘Espiritualidad monástica de San Jerónimo (1ª parte)’

Diversidad de metáforas monacales (y III)

(El autor de este trabajo es Juan Yennis, carmelita de alma. Vive en San Antonio, Texas. Su inquietud por la espiritualidad del Carmelo y por el tema del Desierto carmelitano le han llevado a reflexionar sobre estos temas)

Diversidad de metáforas monacales (y III)

III. La metáfora del Desierto Carmelitano

El pequeño espacio institucional que dentro del Carmelo está constituido por la tradición de los desiertos de frailes, como el de Batuecas, congenia mejor con el mundo metafórico del San Juan de la Cruz ascético de la Noche que con el del extático de la Llama. Sin embargo, me consta que el tenor de esta espiritualidad de la noche allí no es ni sombrío ni demasiado insistente sobre su propio peso ascético. Continuar leyendo ‘Diversidad de metáforas monacales (y III)’

Diversidad de metáforas monacales (II)

(El autor de este trabajo es Juan Yennis, carmelita de alma. Vive en San Antonio, Texas. Su inquietud por la espiritualidad del Carmelo y por el tema del Desierto carmelitano le han llevado a reflexionar sobre estos temas)

Diversidad de metáforas monacales (II)

II. La metáfora nupcial en el monacato

Los últimos exponentes creativos de esta milenaria tradición cristiana, y su cúspide, fueron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Para estos místicos carmelitas el símbolo principal de la persona contemplativa es una enamorada que debe superar una serie de etapas espirituales tendientes a la unión final con su amado. La figura de la comunión perfecta entre el místico y Dios es, por tanto, el matrimonio espiritual. San Juan de la Cruz incluso relee toda la historia de la salvación desde el símbolo nupcial. Esto queda evidenciado sobretodo en sus Romances. En ese grupo de poemas, que abren con el diálogo inefable de la Trinidad y cierran con el nacimiento de Jesús, el santo identifica la figura del matrimonio místico como el secreto de la cosmogonía: Dios ha creado el cosmos todo, y sobretodo a las personas, como a una novia, para que se divinice por la unión amorosa con El. Continuar leyendo ‘Diversidad de metáforas monacales (II)’

INSTRUCCIÓN para los Desiertos de la Orden de los Carmelitas Descalzos: DECRETO – Capítulo 1 (III)

CAPÍTULO 1: EL DESIERTO EN LA TRADICIÓN DE LA FAMILIA TERESIANA (III)

4. El Desierto teresiano hoy

La espiritualidad del Desierto y la organización de su vida deben tener presentes las circunstancias del tiempo actual, que afectan a la Iglesia y al mundo de hoy.

El Desierto teresiano está insertado en un mundo dinámico en constante evolución, que se presenta con una cultura técnicocientífica, urbana y secular (33). Por otra parte el concepto mismo de Iglesia ha evolucionado. Se acentúa particularmente su aspecto de signo e instrumento del Reino de Dios, y su índole de Pueblo de Dios ha sido ilustrada con mayor profundidad (34).

Todo esto ha hecho surgir como una espiritualidad nueva, más cercana a la vida y más fraterna, y en ello hay que reconocer uno de los signos de los tiempos.

Continuar leyendo ‘INSTRUCCIÓN para los Desiertos de la Orden de los Carmelitas Descalzos: DECRETO – Capítulo 1 (III)’

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Nuestro modo de vida en clausura nos permitirá actualizar de cuando en cuando los contenidos del weblog. Ten paciencia si no lo podemos hacer con la frecuencia que nos gustaría, o tardamos varias semanas en poder hacerlo. A nuestro valle aún no ha llegado ni internet ni la cobertura móvil.

Si quieres enviar comentarios, sugerencias, preguntas, tener un contacto más directo con el prior del Monasterio, lo mejor es escribir un correo electrónico a la siguiente dirección:


 

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