Diversidad de metáforas monacales (y III)

(El autor de este trabajo es Juan Yennis, carmelita de alma. Vive en San Antonio, Texas. Su inquietud por la espiritualidad del Carmelo y por el tema del Desierto carmelitano le han llevado a reflexionar sobre estos temas)

Diversidad de metáforas monacales (y III)

III. La metáfora del Desierto Carmelitano

El pequeño espacio institucional que dentro del Carmelo está constituido por la tradición de los desiertos de frailes, como el de Batuecas, congenia mejor con el mundo metafórico del San Juan de la Cruz ascético de la Noche que con el del extático de la Llama. Sin embargo, me consta que el tenor de esta espiritualidad de la noche allí no es ni sombrío ni demasiado insistente sobre su propio peso ascético. Sigue leyendo “Diversidad de metáforas monacales (y III)”

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Diversidad de metáforas monacales (II)

(El autor de este trabajo es Juan Yennis, carmelita de alma. Vive en San Antonio, Texas. Su inquietud por la espiritualidad del Carmelo y por el tema del Desierto carmelitano le han llevado a reflexionar sobre estos temas)

Diversidad de metáforas monacales (II)

II. La metáfora nupcial en el monacato

Los últimos exponentes creativos de esta milenaria tradición cristiana, y su cúspide, fueron Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. Para estos místicos carmelitas el símbolo principal de la persona contemplativa es una enamorada que debe superar una serie de etapas espirituales tendientes a la unión final con su amado. La figura de la comunión perfecta entre el místico y Dios es, por tanto, el matrimonio espiritual. San Juan de la Cruz incluso relee toda la historia de la salvación desde el símbolo nupcial. Esto queda evidenciado sobretodo en sus Romances. En ese grupo de poemas, que abren con el diálogo inefable de la Trinidad y cierran con el nacimiento de Jesús, el santo identifica la figura del matrimonio místico como el secreto de la cosmogonía: Dios ha creado el cosmos todo, y sobretodo a las personas, como a una novia, para que se divinice por la unión amorosa con El. Sigue leyendo “Diversidad de metáforas monacales (II)”

INSTRUCCIÓN para los Desiertos de la Orden de los Carmelitas Descalzos: DECRETO – Capítulo 1 (III)

CAPÍTULO 1: EL DESIERTO EN LA TRADICIÓN DE LA FAMILIA TERESIANA (III)

4. El Desierto teresiano hoy

La espiritualidad del Desierto y la organización de su vida deben tener presentes las circunstancias del tiempo actual, que afectan a la Iglesia y al mundo de hoy.

El Desierto teresiano está insertado en un mundo dinámico en constante evolución, que se presenta con una cultura técnicocientífica, urbana y secular (33). Por otra parte el concepto mismo de Iglesia ha evolucionado. Se acentúa particularmente su aspecto de signo e instrumento del Reino de Dios, y su índole de Pueblo de Dios ha sido ilustrada con mayor profundidad (34).

Todo esto ha hecho surgir como una espiritualidad nueva, más cercana a la vida y más fraterna, y en ello hay que reconocer uno de los signos de los tiempos.

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INSTRUCCIÓN para los Desiertos de la Orden de los Carmelitas Descalzos: DECRETO – Capítulo 1 (II)

CAPÍTULO 1: EL DESIERTO EN LA TRADICIÓN DE LA FAMILIA TERESIANA (II)

3. Principales elementos de la vida del Desierto

La vida del desierto carmelitano está caracterizada por varios elementos que se revisten de matices propios, surgidos del estilo de vida peculiar de estas casas. Podemos indicar así tales elementos.

a) La oración, que capacita para recibir el don de la con¬templación. El camino de la oración perseverante en el Desierto subraya y encarna existencialmente el concepto teresiano, según el cual orar es “tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama” (13).

b) La lectura sagrada. La profundización contemplativa del misterio de Dios y de la historia de la salvación se nutre de la lectura y de la reflexión. Por eso es necesario procurar personal y comunitariamente el conocimiento de la Sagrada

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