Espiritualidad, Pedagogía contemplativa, Reflexiones

El contemplativo (introducción)

En todas las religiones ha habido contemplativos; incluso en el mismo ateismo han surgido hombres y mujeres que pueden ser considerados contemplativos y lo son. Pero no nos vamos a detener ahora en el hombre contemplativo en general, sino en el contemplativo cristiano.

Lo primero que hay que aclarar es que no debemos confundir contemplativo con hombre de oración. Todo contemplativo es hombre de oración, pero no todo hombre de oración es contemplativo.

El contemplativo cristiano es aquel que está convencido que por sus propias fuerzas no puede ver a Dios. No porque Éste esté lejos, ni se oculte. El contemplativo sabe que no puede ver a Dios, porque Dios es tan infinitamente real que nuestra capacidad humana, no es capaz de captarlo en todo lo Dios que es. Sigue leyendo “El contemplativo (introducción)”

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Terremoto en Haiti

Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio  muerto.
Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 
 Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 
Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 
Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 
El dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. (Lc 10,30)
Oración por Haití

Dios nuestra esperanza, te confiamos las victimas del terremoto en
Haití. Desconcertados por el incomprehensible sufrimiento de inocentes,
te pedimos que inspires los corazones de aquellos que buscan aportar la
ayuda tan indispensable. Conocemos la fe profunda del pueblo haitiano.
Asiste a quienes mueren, fortifica a quienes están abatidos, consuela a
quien lloran, derrama tu Espíritu de compasión sobre este pueblo tan
probado.

(Hermano Alois, Iglesia de la Reconciliación, Taizé, Domingo 17 de enero
de 2010)