Reflexiones

Compartir una meta común

Las Batuecas 099

Amiga/o, quienquiera que abras esta página web, bienvenido seas. Espero poder ofrecerte una reflexión sencilla, con la que compartir el silencio creador de este valle de Las Batuecas.

Llegar a ser el que soy, desde la verdadera y auténtica realización a la que estamos llamados, se descubre cuando nos acercamos al misterio que fundamenta nuestro ser, porque el también es el que es por ser para mí, criatura humana a la que entrañablemente ama.

Así es como nuestra entrega al prójimo es auténtica, más aún tiene esa urgencia de descubrir en él no un objeto al que pretendo ofrecer una ayuda, no un adversario al que juzgar, sino una persona con la que quiero compartir una meta común, la de nuestra verdadera realización como seres humanos, nuestra verdadera salvación.

Con esta gozosa esperanza, entiendo muy bien lo que Santa Teresa pudo guardar en su conciencia como un tesoro: “Si veo en algunas personas cosas que a la clara parecen pecados, no me puedo determinar a que ellos hayan ofendido a Dios… parecíame que el cuidado que yo traigo de servir a Dios traen todos…” (CC Oct.-Dic. 1560).

Y también creo con San Juan de la Cruz que venir a descubrir la auténtica caridad que nos une a todos es no poder juzgar mal, porque se entiende claro estar todos llamados a la comunión. Vivir en esta clave teresiano-sanjuanista para los demás es el verdadero olvido de sí para ser para los otros.

(P. F. B.)

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