Reflexiones

Elogio del agua por los místicos


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Conozco una mujer castellana del siglo XVI que le gustaba mucho utilizar la metáfora de la fuente del agua para hablar de la vida interior. Le parecía muy a propósito para declarar las cosas del espíritu este elemento, aunque como ella decía “en cada cosita que Dios crió hay más de lo que se entiende, aunque sea una hormiguita” (4M 2,2). Ella tenía la capacidad de penetrar cada cosa y extraer su esencia. ¡Era un alma contemplativa! Tenía mucho aprecio por el pasaje del Evangelio de la Samaritana, pues se identificaba con esta mujer sedienta que encontró en Jesús la fuente del agua viva.

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