SÓLO DIOS


Sólo Dios 2

Hace algún tiempo que he escrito en una pequeña piedra estas dos palabras “Sólo Dios”. La he puesto en mi ermita en un lugar visible a mis ojos, así continuamente puedo depararme con esta simbólica inscripción. La finalidad de estas palabras es conectar con el centro de mí ser, que me permitirá un hacer totalmente nuevo y luminoso. El centro del alma es Dios, decía San Juan de la Cruz. Para mí, vivir desde su centro más profundo significa dejarse ser impregnado por la divinidad hasta los lugares más recónditos de nuestra mente y de nuestro corazón. No es una tarea humana que se logre con nuestro esfuerzo o con un método meditativo, es mucho más, es un “dejar hacer”.

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