Seguimiento de Cristo

Tengo claro que la gracia mayor en el seguimiento de Cristo es venir a conocer sus deseos y proyectos, cuando habla del Reino de Dios que llega. ¿Dónde lo veía llegar?, ¿Cómo lo concebía? Pero, vine después a pensar que eso sería seguirle con unas seguridades que partirían de un análisis y una aceptación muy egoístas, después de conocerlo, juzgarlo, vería si le seguía o no. Mala forma de fiarme de quien de verdad me salva. Entender sus proyectos, sería hacerlos a mi medida, empequeñecerlos, someterlos a mis gustos y caprichos, debía abrirme a la confianza, donde el seguir naciera de la confianza, pero no una confianza anodina, parada, esperando que ya llegará, sino llena de viva esperanza. La que los salmos mesiánicos me transmitían, la que leo por el ej. en el salmo 19, allí se hace viva la petición porque se cumplan los proyectos del Rey mesiánico. Siento entonces que mis deseos se han de identificar con ese Reino que trae, más allá de mis cálculos, pero que me involucra en ello. Se me hace fácil rezar los salmos mesiánicos desde esta perspectiva.

Francisco Brändle

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