El justo crecerá

“El justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano” (Sal 91). Al recitar estos versos, me sentí muy cerca del Santo que este año vamos a recordar de modo singular: San José. Me parecía ver que su altura iba poco a poco destacándose en la historia de su devoción, y que ahora ya esta palmera se va haciendo visible en toda la iglesia. Que aquella intuición de Santa Teresa, de la grandeza de este Santo, está alcanzando su medida, aunque aún quede mucho por descubrir, sobre todo desde su misión tan singular, siempre mediatizada, por quererla comparar con la de María, cuando son únicas e incomparables, como todo lo divino, aún en el menor de los hombres. Si el Verbo se hizo carne, el Verbo entró también en la historia, y aquí juega un papel singular San José. Así también su inmensidad le hacia alzarse como cedro que todo lo llena. La presencia de Dios por la historia en Jesús, se hizo ya para siempre (Mt 28,20), y sin duda que ha sido la gran misión de San José, abrir esta puerta a Dios en la historia, es así ese Padre de Dios, que viene a nuestra historia, el justo y bendito que podemos venerar como el patriarca de la humanidad.

F. Brändle