beberá del torrente


“En su camino beberá del torrente; por eso, levantará la cabeza” (Sal 109,7). Al iniciar un nuevo año, nuestra vida parece recobrar esperanzas de aquello que nos creemos llenará nuestros deseos y, sin embargo, lo más realista parece que es pensar que nuestro camino seguirá como siempre y lo importante es recorrerlo con ilusión. Al recitar este salmo, y descubrir este último verso, que quise llevar a mi oración, descubrí que ese camino de la vida nos es dado recorrerlo envueltos en un torrente de amor que era la presencia de Dios. Me preguntaba, o mejor quería imaginarme como se puede beber de un torrente que te inunda, y no ahogarte. Mi pregunta me llevó a descubrir que no era beber a sorbos, poco a poco, lo que podría hacer, sino dejarme inundar, y sólo un torrente de amor podría llenarme de vida, sin ahogarme a pesar de verme inundado. La vida se me fue descubriendo como ese camino que se puede recorrer sin hundirnos, con la cabeza levantada porque nos sentimos inundados de amor, bebiendo de él sin medida. Necesitamos beber del torrente, necesitamos iniciar nuestro año con esa gran convicción, podremos caminar por la vida que se nos abre envueltos en el torrente de amor que Dios nos regala.

F.Brändle