Dame Vida

El otro día leía en el salmo 118, un versículo que me recogió en oración. “Señor, dame vida con tu promesa”. Me acordé de Santa Teresa, Ella estaba tan cierta de que lo que el Señor le había prometido se lo daría que ya lo disfrutaba como si lo tuviera. No lo viví así. Cierto es que sus palabras son ciertas y verdaderas, también cuando me hablan de un futuro. Pero aquí, aunque era promesa, se hacía presente, porque su promesa había de darme ya vida. Poco a poco me envolvía en la petición: dame vida. Y la vida se hacía algo nuevo y distinto de lo que yo podía entender por vida. No era salud, ni éxito en los proyectos, era VIDA, La gracia de vivir desde su promesa rompía los moldes de mi cotidiano y simple vivir, para poder descubrir lo que es mi verdadera vida. Su promesa, la que me daba vida, se tornaba en esa Palabra única de Dios en la que todo me lo decía. Era, una vez más, desde mi fe cristiana descubrir el valor de Jesús en mi vida.

F. Brändle

Paz y Justicia

“Que los montes traigan paz, y los collados justicia”  (Sal  71). Cuando leía estos versos pensaba que era una bella petición que tendría que saber descubrir en su sentido más genuino, el del lenguaje del espíritu, que tanto nos cuesta aprender. Repetía una y otra vez: “que los montes traigan paz y los collados justicia”. Recordaba que San Juan de la Cruz había usado estos dos símbolos: monte y collado, como lugares donde verse en la hermosura de Dios. Intuía en el silencio de la oración, de esa noticia amorosa de Dios en la que venir a vivir su presencia en el mundo, lo que importa llegar a una verdadera paz despertando los valores religiosos en la humanidad. Fomentando ese encuentro con el Dios vivo en el corazón de los hombres, abriendo caminos de verdadera contemplación para todos. La montaña símbolo de la presencia asombrosa de Dios en la vida de los hombres sería el dador de la verdadera paz.

Junto a esta intuición la del verso siguiente también se me hizo presente: la verdadera justicia llegará cuando en el corazón de la humanidad anide la salvación, el sentirse plenamente realizado todo hombre que llega a este mundo. Mi encuentro se hizo también vivo con todo ser humano que habita, habitó o habitará en este mundo. Formábamos esa unidad salvada, justificada que se simbolizaba en el collado. La contemplación del verdadero Dios y el verdadero hombre sería la meta a alcanzar expresada en esos dos términos, la paz y la justicia. Y seguí repitiendo: “Que los montes traigan paz, y los collados justicia”.  Espero que desde esta intuición el Señor me haga más comprometido en la búsqueda de los caminos que la hagan posible.

F. Brändle

EL REGALO QUE YO QUIERO

Reyes Magos, Leonardo da Vinci, 1480-1482 Galería Uffizi, Florencia

Hoy, día de Reyes, queremos compartir con vosotros unos versos de Gloria Fuertes que muchos ya conocerán, pero que nos han ayudado a vivir este día en el silencio y la contemplación que se alcanzan en una vida sencilla, lo que ya se ha dado en llamar: la simplicidad de la vida:

EL REGALO QUE YO QUIERO

Yo no deseo un regalo

Que se compre con dinero.

He de pedir a los Reyes

Algo que aquí no tengo:

Pido dones de alegría

Y la canción del jilguero,

Y la flor de la esperanza

Y una fe que venza el miedo.

Pido un corazón muy grande

Para amar al mundo entero.

Yo pido a los Reyes Magos

Las cosas que hay en el cielo:

Un vestido de ternura,

Una cascada de besos,

La hermosura de los ángeles,

Sus villancicos y versos

Y una sonrisa del Niño,

El regalo que yo quiero

Un nuevo año para vivir un tiempo de gracia

La noche de fin de año los que nos encontramos en este lugar de Batuecas hemos querido vivirla en el silencio y la armonía que este lugar nos brindaba. Nos reunimos a las once y media en el oratorio, con el deseo de experimentar no solo la llegada de un nuevo año solar, sino la visita del sol que nace de lo alto celebrando el 2020 año de su llegada.

Buscábamos algo distinto, algo más, algo mejor, al celebrar su visita de lo alto, Buscábamos descubrir que con ello El se convertía en nuestra heredad. Y nuestra suerte estaba en sus manos. El salmo 15, leído con detención, nos lo venía a recordar. Sentimos que no necesitábamos desearnos nada más, los bienes de la tierra ya no nos satisfacían, porque “nuestra suerte”, nuestro futuro estaba en sus manos. Una suerte que no era ya un azar, ni una superstición, estaba en sus manos, y nada que no dependiera de ellas iba a sucedernos.

Nos daba paz, nos daba seguridad, pero no la confundíamos con que todo nos iba a salir bien. Sentíamos en el silencio de la noche, en la hondura de nuestro ser que no nos conformábamos con menos que con Dios mismo, creído, vivido y asimilado en la esperanza de que cada día nuestro corazón se llenaría de su bondad para entregarla a los demás. Nuestra vida lejos de alejarse del mundo se encarnaría afrontando cualquier eventualidad. Dios sería esa felicidad deseada porque era en sus dones espléndido. Descubrimos en la entraña de la noche, que nada podía ser comparable a la dicha de estar en sus manos. Era nuestra el lote de nuestra herencia para cada día del año. ¿Qué más se puede desear para un nuevo año?, Sí, que El sea el Dios en el que nos encontrarnos para ser colmados de El.

F. Brändle

La Noche Clara

Sagrada Familia, grafito, H. Frederik, Batuecas 2019

“ En el silencio / la noche clara / abre su seno / a la Palabra. Es la primera estrofa del villancico que compuso para nuestro desierto uno de sus moradores, que se firma Fray Bernabé de San José. Las dos notas de nuestro valle: el silencio y los cielos estrellados en noches tan claras que hacen muy cercanas las estrellas, nos sirven para hacer unas breves reflexiones navideñas y con ellas felicitar a nuestros amigos en la web.

“En el silencio”, cabe la admiración. Sí, admiramos en esas reproducciones iconográficas de nuestros “belenes” al Niño en el pesebre. ¡Qué belleza, juntar la inmensa riqueza de Dios encerrado en la pequeñez de una criatura humana, y ésta recostada en humilde paja! No caben en esta expresión de la hermosura modelos, ni formas preconcebidas, es la sencillez suma de la pobreza, del silencio, en el que cabe la plena admiración.

“La noche clara” Si, ahora es paradoja cierta, la luz de la noche clara es en Batuecas algo que sorprende. La silueta de todo a la luz de la luna se torna tierra de plata. En esos semblantes plateados se anhela ver al fin brillar la plena luz que se acerca y que los convierta en el oro vivo y brillante que han de ser para siempre. La llegada del Sol que viene de lo alto iluminará  el seno plateado de una humanidad que busca ser iluminada.

Que estas fiestas del Nacimiento del Salvador te ayuden a contemplar la Hermosura divina y a dejarte iluminar por el Sol que nos llega.

F. Brändle

Creador Desde el Silencio

Al entrar en el oratorio encontré un cuadro hermoso de San Juan de la Cruz, que le reproducía con un gesto hermoso, imponiendo silencio, y recordando que desde él se debe obrar, con ello me vinieron estas consideraciones

Nada más evocador a la hora de recordar a San Juan de la Cruz que recordarle como poeta, creador desde el silencio, el silencio de sentidos y razón, por ello sabemos que es sumamente sugerente recordar que en ese silencio vivió su vida inspiradora de sus poemas. Una vida enamorada, en búsqueda del Amado, se constituye en la fuente de inspiración de sus versos. Por ello quien se acerca a esas obras maestras de la poesía se acerca al mismo San Juan de la Cruz, que en ellas refleja lo más hondo de su propia biografía.

Como poeta sin igual utiliza los vocablos de la lengua, como místico enamorado hace de ellos el barro con el que moldear la más bella obra de arte. Cuándo uno se decide leer a San Juan de la cruz ha de partir de este presupuesto: Vengo a descubrir la vida de un enamorado, que la quiere compartir conmigo al regalarme sus versos. Y es con ellos como uno debe emprender la aventura de hacerse su discípulo y lector, Sin este trato cordial, personalizado, nunca llegaremos a valorar sus obras escritas que no son otra cosa que declaraciones, es decir poner a la luz, lo que sus versos encierran. Nunca pensemos que esas joyas necesitan de explicación, sólo son entendidas si dejadas nuestras percepciones sensibles, que hablan de dificultades y complicaciones, descubrimos la luz que encierran en la sencillez de una propuesta de amor, el Dios al hombre y el del hombre a Dios.

F. Brändle

Inmaculada Concepción de María

Inmaculada Concepción, J. B. Tiepolo, 1768-9 Madrid Prado

El misterio de la Inmaculada Concepción de María ha despertado en multitud de creyentes el gozo de mirar la belleza en su sencillez, en su más limpia expresión encarnada en un ser humano. En Ella brilla la gracia en todo su esplendor, Ella es aquella mujer en la que la vida del Espíritu lo abarca todo. Es en Ella donde la naturaleza humana puede descubrirse en su gracia original, en total apertura por el Espíritu al Dios que se nos da, que nos llama a la comunión con Él

Recordar el momento de su Concepción en este día es despertar en nosotros el deseo de alcanzar esa medida de plenitud y gracia, más allá de la limitación del pecado que nos envuelve, es venir a considerar que en el proyecto de Dios la criatura humana ha sido llamada a esa plenitud de gracia que brilla en Ella desde el momento de su Concepción.Lejos de sentirla lejos y separada, celebrar sus misterios nos la hace cercana y llena de ternura. Contemplar el Misterio de la Inmaculada a través de los cuadros que lo evocan nos acerca a María abierta a Dios y abriendo el camino a los hombres para encontrarlo.

F. Brändle