Creador Desde el Silencio

Al entrar en el oratorio encontré un cuadro hermoso de San Juan de la Cruz, que le reproducía con un gesto hermoso, imponiendo silencio, y recordando que desde él se debe obrar, con ello me vinieron estas consideraciones

Nada más evocador a la hora de recordar a San Juan de la Cruz que recordarle como poeta, creador desde el silencio, el silencio de sentidos y razón, por ello sabemos que es sumamente sugerente recordar que en ese silencio vivió su vida inspiradora de sus poemas. Una vida enamorada, en búsqueda del Amado, se constituye en la fuente de inspiración de sus versos. Por ello quien se acerca a esas obras maestras de la poesía se acerca al mismo San Juan de la Cruz, que en ellas refleja lo más hondo de su propia biografía.

Como poeta sin igual utiliza los vocablos de la lengua, como místico enamorado hace de ellos el barro con el que moldear la más bella obra de arte. Cuándo uno se decide leer a San Juan de la cruz ha de partir de este presupuesto: Vengo a descubrir la vida de un enamorado, que la quiere compartir conmigo al regalarme sus versos. Y es con ellos como uno debe emprender la aventura de hacerse su discípulo y lector, Sin este trato cordial, personalizado, nunca llegaremos a valorar sus obras escritas que no son otra cosa que declaraciones, es decir poner a la luz, lo que sus versos encierran. Nunca pensemos que esas joyas necesitan de explicación, sólo son entendidas si dejadas nuestras percepciones sensibles, que hablan de dificultades y complicaciones, descubrimos la luz que encierran en la sencillez de una propuesta de amor, el Dios al hombre y el del hombre a Dios.

F. Brändle

Inmaculada Concepción de María

Inmaculada Concepción, J. B. Tiepolo, 1768-9 Madrid Prado

El misterio de la Inmaculada Concepción de María ha despertado en multitud de creyentes el gozo de mirar la belleza en su sencillez, en su más limpia expresión encarnada en un ser humano. En Ella brilla la gracia en todo su esplendor, Ella es aquella mujer en la que la vida del Espíritu lo abarca todo. Es en Ella donde la naturaleza humana puede descubrirse en su gracia original, en total apertura por el Espíritu al Dios que se nos da, que nos llama a la comunión con Él

Recordar el momento de su Concepción en este día es despertar en nosotros el deseo de alcanzar esa medida de plenitud y gracia, más allá de la limitación del pecado que nos envuelve, es venir a considerar que en el proyecto de Dios la criatura humana ha sido llamada a esa plenitud de gracia que brilla en Ella desde el momento de su Concepción.Lejos de sentirla lejos y separada, celebrar sus misterios nos la hace cercana y llena de ternura. Contemplar el Misterio de la Inmaculada a través de los cuadros que lo evocan nos acerca a María abierta a Dios y abriendo el camino a los hombres para encontrarlo.

F. Brändle

LA PEQUEÑA ESPERANZA

Yo soy, dice Dios, Maestro de las Tres Virtudes.

La Fe es una esposa fiel.
La Caridad es una madre ardiente.
Pero la esperanza es una niña muy pequeña.

Yo soy, dice Dios, el Maestro de las Virtudes.

La Fe es la que se mantiene firme por los siglos de los siglos.
La Caridad es la que se da por los siglos de los siglos.
Pero mi pequeña esperanza es la que se levanta todas las mañanas.

Un nuevo Adviento, una nueva mañana en la Iglesia, una nueva ocasión de levantar nuestra esperanza, mejor que ella se levante en nosotros, cada mañana, cada Adviento. Ya despiertos, meditamos en esa nueva presencia de Dios a la que nos abre la esperanza que se siente arropada por la fe y la caridad. Cada Adviento se nos convierte en la nueva mañana que nos hace despertar abiertos a una esperanza viva, la que nos trae una experiencia de Dios hecha cercanía y ternura para cada uno, para todos. Con estos versos de Peguy abrimos nuestro Adviento y nos dejamos modelar por esa niña pequeña que es la esperanza.

F. Brändle

Ejercicios Carmelitas On Line – Adviento 2019

Ejercicios Carmelitas On Line Adviento 2019

Preparar el camino al Señor
Con Nuestra Señora del Monte Carmelo

Prepárate para la próxima Adviento con los Carmelitas Descalzos. Al completar el formulario a continuación, se registrará de forma gratuita para los “Ejercicios Espirituales on line” para la Adviento 2019.

Los Ejercicios Espirituales Carmelitas on line son gratuitos: puede registrarse o darse de baja en cualquier momento.

Invite a sus amigos y conocidos a participar en los ejercicios enviando esta página web:

www.retiro-online.karmel.at

Si tiene alguna dificultad para registrarse o si tiene algún problema, envíenos un correo electrónico a : retiro-online@karmel.at.

¡Le deseamos un Tiempo de Advientoa bendecido por el Señor y gozosos Ejercicios Espirituales diarios!

Jesucristo Rey

Salvator Mundi, Leonardo da Vinci, c. 1495

No siempre una traducción te puede desvelar lo que encierra el corazón de quien se expresó en su lengua, y sin duda moldeándola como un alfarero, para revelar lo más entrañable de su experiencia. Sentí así que el salmista tendría que querer expresar algo grande cuando en nuestra lengua se traduce pidiéndole al Señor que prolongue su misericordia (Cfr. Sal 35,11), que la extienda, y ello con los que le reconocen. Me encontré sumergido en esa misericordia, que no sólo conocía desde fuera, como venida de regalo, sino que venía a conocerla de verdad, a hacerla realmente conocida, cuando la experimentaba en toda su amplitud traspasando mi vida. Vivir en la entrañable misericordia de Dios era experimentar de veras su salvación. Cobraban sentido todas las profundas expresiones del salmo, acerca de la fidelidad de Dios, de su justicia, de sus sentencias. Y, también, se comprendía el profundo engaño de quien no se convierte al Señor, renunciando a ser sensato y a obrar bien.

La vida alimentada con lo sabroso del manjar de Dios, la sed apagada con el torrente de sus delicias, nos hace capaces de descubrir la fuente viva y la luz que nos ilumina, Todo ello volvía a ser la mejor forma de experimentar la misericordia que se extiende y se prolonga, que abarca y envuelve, que es el ámbito de la verdadera vida humana. Vivir todo esto en la víspera de la celebración de Jesucristo Rey del Universo, invita a darle gracias por habernos pasado a este Reino de amor y misericordia, de vida y verdad.

F. Brändle

Enséñame Señor

“Enséñame, Señor, tu camino, para que siga tu verdad” (Sal 85). Sí, quisiera humildemente pedirle al Señor que me enseñara su camino. Nadie como Él conoce el camino que ha trazado para mí. No es una imposición despótica la que se me ofrece cuando se me enseña ese camino, sino la única posibilidad de andar en verdad. Ahora entiendo lo que Santa Teresa escribe sobre la humildad. No podía ser el sometimiento de una criatura a su dueño y señor, porque no podía otra cosa. Era, por el contrario, la sencilla petición de quien desea ser enseñado por aquel de quien se siente amado. Descubro que esta es la mejor manera de rezar este salmo, abrirse a todo su contenido lleno de confianza. El es el mejor Maestro para mostrarme el sendero de la vida, que responde a ese camino que es el suyo, el que el trazó para mí. Me llena de alegría saber que camino por él. Que mi vida tiene sentido de eternidad, aún realizándose en el tiempo.

F. Brändle

Protege mi vida

Me sorprendo buscando todo el contenido de una frase del salmo 85, que me parece sumamente rica. “Protege mi vida, que soy un fiel tuyo”. En un primer momento me parecía sencillo pensar que era una simple súplica para que Dios velara por me vida. Pero sentí que algo mucho más grande se encerraba en esta súplica. El misterio de mi vida no lo puedo custodiar yo con mis solas fuerzas. En el sencillo abrirme a la presencia amorosa de Dios, sentía que no era yo el custodio de mi vida, era Él mismo quien velaba por ella, porque era su vida en mí la que protegía y guardaba, Él era el Dios fiel, cuya fidelidad no tiene límite, que se me daba y ofrecía, el que se convertía para mí en el Dios fiel capaz de hacerme sentir su vida en mí, que buscaba en mí esa fidelidad desde la que pudiera clamar con toda confianza que fuera Él quien protegiéndome custodiara su vida en mí.

Vivir de este modo aquella súplica, que no parecía encerrar algo tan grande, entendí que no podría ser fácil, que tendría que aceptar que mi modo de comprender mi vida se cerraba en lo que yo alcanzaba y esto era mucho más. Era aprender de los grandes místicos que estaba llamado a descubrir la grandeza de una vida llamada a la unión con Dios.

F. Brändle