Cuándo fallan los cimientos, ¿qué podrá hacerel justo?

Amiga/o, quienquiera que abras esta página web, bienvenido seas. Espero poder ofrecerte una reflexión sencilla, con la que compartir el silencio creador de este valle de Las Batuecas.

Hoy me he preguntado con el salmista: “Cuándo fallan loscimientos, ¿qué podrá hacer el justo?” (Sal 10). No buscaba una respuesta rápida,sino abrirme a todo lo que ello significa, como interpelación de una vida en laque nos parece tener muy firmes cimientos. No quise tampoco convertirlo en unafuente de hipótesis para quedarme con aquello que más me convenciera.

Me quise poner en esa confianza que va más allá de unoscimientos firmes, puestos por mí con una conducta ordenada, con unas ideas claras,con una religiosidad a mi alcance. Entendí sin poder decir cómo, que no era algolo que tenía que hacer, sino dejar que algo se hiciera en mí, dejar que mealcanzara ese morir a mis seguridades para abrirme a una confianza que nace de Dios, y se extiende a toda la humanidad y a toda la creación.

No tenía una respuesta nacida de mi consideración y raciocinio, la respuesta me vino de la vida misma, he de vivir convencido de que los cimientos pueden fallar si son los que yo pongo, serán firmes si brotan de esa confianza fontal en el sentido de la vida.

P. Francisco Brändle

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El amor que se hace Palabra única en el silencio de Dios, en la cruz, nos ayuda a comprender el fondo de la historia

Silencio y cruz

          Amiga/o, quienquiera que abras esta página web, bienvenido seas. Espero poder ofrecerte una reflexión sencilla, con la que compartir el silencio creador de este valle de Las Batuecas.

            Sólo desde el silencio que es Dios, sentencia que encontramos escrita al acercarnos al monasterio, puede mirarse la historia de los hombres y mujeres como una búsqueda del Amado que compartimos. La humanidad está herida de amor, porque en su origen se descubre creada para hacerlo vida, porque hemos sido a ello predestinados, para alcanzar la verdadera libertad.

            ¿Qué ha ocurrido a lo largo de los siglos? No dejamos de ser testigos de que la historia parece mostrarnos lo contrario. Los hombres se han convertido en enemigos los unos de los otros, haciendo del proyecto humano un camino de muerte. Se trata de la visión que nos ofrece una mirada hecha desde nuestros ruidos, nuestros deseos centrados en nuestros intereses, pero nada puede impedir esa esperanza que brota del silencio, la que nos permite descubrir la realización de la verdad de lo que somos en el amor.

            El amor que se hace Palabra única en el silencio de Dios, en la cruz, nos ayuda a comprender el fondo de la historia. Cuando por gracia he podido vivir en la soledad de una ermita, envuelto en el silencio y dentro de este bendito valle, la soledad de Cristo en la Cruz, se me hace portadora de ese mensaje único: La humanidad, su historia que se extiende a lo largo de los siglos, pero que tiene su centro de sentido en ese misterio de la Cruz, la puedo vivir como mía, a semejanza de Cristo que la siente suya, y que me invita a descubrir que mi misión en ese lugar no es otra que la de romper esa superficie helada de los hechos que me recuerda el relato de guerras y contiendas entre los habitantes de esta tierra, y descubrir para todos el volcán de fuego, el fuego de una búsqueda amorosa que alentó la vida de todos los místicos, y que tuvo su feliz erupción en la Cruz de Cristo, donde en el silencio se escuchó la única Palabra que da sentido a todo lo acontecido en el mundo, la Palabra pronunciada desde siempre: “Tu eres mi Hijo Amado”, y en el silencio ha de ser oída del alma.

 P. Francisco Brändle