Manzanas festivas asadas

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MANZANAS FESTIVAS ASADAS

Cuando el P. Matías (q.e.p.d) empezó a hacerse mayor, recordó al Padre Prior que había una santa costumbre que consistía en dar una manzana asada a los frailes mayores como complemento en las cenas de ayuno. La receta que ofrecemos aquí es una variante de las manzanas asadas un poco más elaborada.

Ingredientes

  • 1 manzana grande por persona
  • 1 cucharada de azúcar por manzana
  • 1 bolita de mantequilla por manzana
  • Un buen chorro de vino de misa o dulce
  • Pasas
  • Membrillo

Primero se lavan bien las manzanas y se secan. Se les quita en corazón pero sin desfondarlas. Conviene, con la punta de un cuchillo, hacer una pequeña incisión alrededor de la manzana hacia el centro para que no revienten.

Mezclamos el membrillo con las pasas e introducimos la pasta resultante en el interior de las manzanas. Se espolvorea con azúcar; se les echa un buen chorro de vino dulce, y se pone encima la bolita de mantequilla. Se meten al horno a 180º y después de media hora se pinchan y, si están blanditas, ya están hechas. Si se las quiere un poco más adornadas se les puede poner una bolita de nata encima, después de frías. ¡¡¡Les dará un toque pintoresco!!!

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Compota de manzanas

Compota de manzanas

Se trata de un postre muy económico, rico y saludable que agradecen hasta los estómagos más delicados. Solemos hacerlo durante la cuaresma para aprovechar las manzanas de la huerta demasiado pequeñas o que corren el peligro de estropearse. ¡Es un buen postre para la cena del Domingo!

Ingredientes

  • 2 kgr. de manzanas reinetas
  • 1 rama de canela
  • 8 cucharadas soperas de azúcar

Hay que pelar las manzanas y cortarlas en cuatro partes, quitándoles el corazón y después cortar cada parte por la mitad. Se ponen en el cazo donde se van a hacer y se espolvorean bien con el azúcar. Se añade la rama de canela y después se ponen a fuego no muy fuerte. Habrá que moverlas de vez en cuando para tener cuidado de que no se peguen. Se tienen en el fuego hasta que estén bien blandas (20-25 minutos, depende de las manzanas). Saben mejor dejándolas enfriar y reposar un rato (lástima que hoy no sea domingo 😀 ).

Potaje conventual

Una nueva entrega de Entre los pucheros. Que ustedes lo disfruten.

Potaje conventual

Las verduras y las legumbres son parte indispensable en nuestra mesa. Durante el invierno, una vez a la semana, este sencillo potaje aparece en nuestro refectorio haciendo las delicias de frailes y huéspedes. Cuando nuestro padre provincial nos visita en invierno le solemos obsequiar con este plato, al que añadimos en honor de su fraterna visita algo de espinacas y bacalao al final de la cocción. ¡¡¡¡¡Le dan un excelente sabor al potaje!!!!!

Ingredientes

  • 50 gr. de garbanzos por persona
  • 1 cebolla grande y 1 pequeña
  • 2 hojitas de laurel
  • 1 ajo
  • Medio repollo pequeño
  • 3 puerros
  • 6 zanahorias grandecitas
  • Pimentón
  • Harina
  • 1 vaso -de los de vino- de vino blanco
  • Perejil

Se dejan los garbanzos en remojo durante la noche. Cuando se vayan a hacer se les escurre el agua y se les añaden la cebolla pequeña  pelada y cortada en dos cascos, dos o tres dientes de ajo sin pelar, las zanahorias peladas y cortadas en trozos, los puerros pelados y cortados y el repollo bien lavado y cortado en trozos más bien finitos. Se le echan cuatro pastillas de caldo de carne o de pollo, o si se dispone de algún hueso de jamón. Se echa agua dos o tres dedos por encima de los garbanzos y se pone a hervir (en la olla a presión 20 minutos desde el momento en que la válvula empieza a girar). Mientras tanto se corta la otra cebolla en trozos más bien pequeños, se pone a pochar. Antes de que se poche se le añaden 4 dientes de ajos, se refríen junto con la cebolla unos cuatro minutos y se le añade el vino blanco, que se deja hervir otros cinco minutos. Se le añaden entonces dos cucharadas soperas bien colmadas de harina, se le da unas vueltas y se mezcla con dos cucharones de agua de hervir los garbanzos. Se deja hervir esta pasta unos cuatro minutos y se añade a los garbanzos removiendo bien. Se añade en este momento el perejil a gusto. Se deja hervir unos diez minutos y ya está listo.

Trucos:  Solemos hacer los garbanzos en día anterior a comerlos, pues aumenta el sabor de éstos. Si se les quiere echar la espinaca y el bacalao, se le añaden una vez abierta la olla a presión y antes de echar la pasta de cebolla y harina, y se deja cocer todo junto unos 15 minutos. Si gusta el picante se le puede poner al potaje una o dos guindillas ¡¡¡Ya verás la diferencia!!!

Chulas

Una nueva receta de nuestra cocina conventual.

Chulas

Cuando tengo poco tiempo y celebramos alguna fiesta litúrgica que merece un postre sencillo y delicioso, preparo las chulas; estas tortillas dulces harán las delicias de viejos y jóvenes, aparte de ser muy nutritivas y sanas. Si se las quiere decorar un poco un adorno de nata o un chorrito de chocolate ligero le dan un toque fantástico.

Ingredientes

  • 1 vaso y medio de leche
  • 2 huevos
  • 250 gr. de harina
  • sal
  • 100 gr. de azúcar
  • canela al gusto

Se baten los huevos y se mezclan con la leche templada. Se va añadiendo poco a poco la harina sin dejar de mover hasta que queda una pasta fina. Se le añade una cucharadita de sal. Se calienta bien el aceite y con una cuchara grande se va echando la pasta en la sartén. Una vez que las chulas están doradas se sacan y se ponen sobre papel absorbente. Se espolvorean con azúcar y canela. ¡Mejor comerlas calientes y recién hechas!

Crema de calabacín

cremacalabacin

Hoy comenzamos una nueva sección dentro de esta pequeña ventana del Monasterio: Entre los pucheros. Queremos compartir con vosotros nuestra vida en Batuecas, y la cocina es parte de ella. Por eso, poco a poco iremos desgranando algunas de las recetas de cocina que nuestro hermano utiliza en el día a día. Nuestra cocina es sencilla, pero sabrosa y nutritiva, acorde a la vida en pobreza que tratamos de vivir. Estamos convencidos que es algo práctico que satisface a todos.

Y es que, como decía nuestra santa madre Teresa de Jesús, entre los pucheros anda Dios.

CREMA DE CALABACÍN

Durante la temporada de verano, nuestra huerta produce unos magníficos calabacines que destinamos a diferentes platos, entre ellos hacemos esta deliciosa crema, que después congelamos y conservamos para todo el año. Es una receta muy sencilla y queda una crema deliciosa.

Ingredientes

  • 4 calabacines medianos
  • 1 cebolla grande o dos medianas.
  • 4 cucharadas colmadas de aceite
  • 4 dientes de ajo
  • 1 vaso de agua
  • 5 quesitos

Se pelan las cebollas y se cortan en trozos medianos. Se echan en la cazuela junto con las cucharadas de aceite. Mientras la cebolla se pocha a fuego suave, se pelan los dientes de ajo que se cortan en pequeños trozos y se añade a la cebolla. Se pelan también los calabacines y se cortan en pequeños trozos. Una vez pochada la cebolla se añaden los calabacines y se sala al gusto. Se deja cocer unos 20 minutos (depende de la clase de calabacín), y se añade el vaso de agua. Cuando los calabacines estén bien blandos se quita algo de agua si parece que es mucha (depende del espesor que se le quiera dar a la crema), y se reserva esta agua por si hiciera falta al final. Se pasa el contenido de la olla por la batidora hasta que quede una crema fina y se sirve enseguida.

¡¡¡Y que aproveche!!!