Cuándo fallan los cimientos, ¿qué podrá hacerel justo?

Amiga/o, quienquiera que abras esta página web, bienvenido seas. Espero poder ofrecerte una reflexión sencilla, con la que compartir el silencio creador de este valle de Las Batuecas.

Hoy me he preguntado con el salmista: “Cuándo fallan loscimientos, ¿qué podrá hacer el justo?” (Sal 10). No buscaba una respuesta rápida,sino abrirme a todo lo que ello significa, como interpelación de una vida en laque nos parece tener muy firmes cimientos. No quise tampoco convertirlo en unafuente de hipótesis para quedarme con aquello que más me convenciera.

Me quise poner en esa confianza que va más allá de unoscimientos firmes, puestos por mí con una conducta ordenada, con unas ideas claras,con una religiosidad a mi alcance. Entendí sin poder decir cómo, que no era algolo que tenía que hacer, sino dejar que algo se hiciera en mí, dejar que mealcanzara ese morir a mis seguridades para abrirme a una confianza que nace de Dios, y se extiende a toda la humanidad y a toda la creación.

No tenía una respuesta nacida de mi consideración y raciocinio, la respuesta me vino de la vida misma, he de vivir convencido de que los cimientos pueden fallar si son los que yo pongo, serán firmes si brotan de esa confianza fontal en el sentido de la vida.

P. Francisco Brändle

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ESTA ES MI MANSIÓN POR SIEMPRE, AQUÍ VIVIRÉ PORQUE LA DESEO (Sal 131,14)

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            Sigo contándote alguna de las noticias envueltas en esa presencia amorosa que es la oración, y muy en concreto, la oración carmelitana, al hilo de algún versículo sacado de alguno de los salmos que se recitan en laudes o vísperas. Me sorprendí un día contemplando el contenido de un versículo del salmo que habíamos recitado: “Esta es mi mansión por siempre, aquí viviré porque la deseo” (Sal 131,14). Continue reading “ESTA ES MI MANSIÓN POR SIEMPRE, AQUÍ VIVIRÉ PORQUE LA DESEO (Sal 131,14)”